Parque Nacional de Timanfaya
Parque Nacional de Timanfaya

En el siglo XVIII Lanzarote fue sacudida por violentas erupciones, que durante varios años, de forma intermitente, dejaron una estela de cráteres de diversas magnitudes, vertiéndose al exterior, desde las profundidades magmáticas, grandes masas de lava que cubrieron casi la cuarta parte de la isla en la zona central, arrasando poblaciones y cayendo al océano por la costa oeste.
De ello ha quedado un inmenso mar de lava salpicado de volcanes, cuyo núcleo constituye hoy el Parque Nacional de Timanfaya.
Se puede acceder al Islote de Hilario, donde se realizan demostraciones de los fenómenos geotérmicos; desde aquí parte la Ruta de los Volcanes, un recorrido organizado de varios kilómetros, al que no se puede acceder con vehículo privado, atravesando parte del mar de lava y pasando junto a algunos de los numerosos cráteres, gozando de vistas espectaculares.
Otra actividad dentro del parque es el divertido paseo sobre los dromedarios.