La Geria
La Geria

Algunas zonas cercanas a los volcanes del siglo XVIII no fueron cubiertas de lava, pero quedaron sepultadas por las lluvias de cenizas. El antiguo territorio fue cubierto por una negra capa de lapilli que en algunos lugares alcanza varios metros. Pero lo que parecía un desolado páramo fue moldeado con paciencia a lo largo del tiempo por el campesino lanzaroteño, convirtiéndose en un paisaje único.
Esta arena volcánica, que mantiene la humedad de forma excelente, ha convertido esta región en una de las mejores de la isla para ciertos cultivos de frutales, especialmente viñedos, aunque es necesario excavar hasta encontrar la fértil tierra arcillosa, y es necesario proteger los cultivos de los persistentes vientos alisios del nordeste con pequeños muros de piedra que rodean cada una de las plantas, lo que da idea de la ingente labor desarrollada, con unos resultados singulares en el paisaje.
La calidad de los vinos que se producen aquí no desmerece la particular belleza del lugar. Los vinos de Lanzarote tienen su propia denominación de origen controlada.